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Significado
La torpeza universal de Casona
Alejandro Casona, dramaturgo español del siglo XX, captura con esta observación una realidad psicológica peculiar: la existencia de personas que parecen desmañadas sin importar qué mano usen. La cita juega con la idea de la zurdera como metáfora de la torpeza, sugiriendo que algunos individuos cargan con una inhabilidad que trasciende la lateralidad física. No se refiere a una condición neurológica, sino a cierta falta de gracia, coordinación o destreza que caracteriza el desempeño de estas personas en múltiples ámbitos.
La broma tiene capas. En primer lugar, cuestiona el determinismo biológico: incluso si alguien fuese ambidextro, seguiría siendo torpe. Pero más allá del humor, Casona toca algo profundo sobre la personalidad y el carácter. Algunos sujetos llevan una torpeza inherente, una especie de desdicha en sus gestos y decisiones que persiste independientemente de las circunstancias. Es una reflexión irónica sobre cómo ciertos rasgos temperamentales definen completamente la relación de una persona con el mundo físico y social.
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“Llorar, sí; pero llorar de pie, trabajando; vale más sembrar una cosecha que llorar por lo que se perdió.”
“En el verdadero amor no manda nadie; obedecen los dos.”