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Significado
El precio de la paz interior y social
Bioy Casares plantea una paradoja incómoda sobre la integridad personal. Para lograr coherencia interna, uno debe confrontarse con la verdad sobre sí mismo, por dolorosa que sea. Este ejercicio de autenticidad es exigente porque requiere abandonar autoengaños y justificaciones cómodas. Sin embargo, esa honestidad radical con uno mismo no siempre es compatible con la convivencia armoniosa.
Las mentiras necesarias de la convivencia
Las relaciones humanas, en cambio, funcionan mediante pequeños pactos tácitos. Decir siempre la verdad devastaría vínculos frágiles: críticas hirientes, secretos que nadie necesita saber, verdades que humillan más que iluminan. La cita sugiere que la vida social requiere cierto grado de ficción diplomática. No refiere a mentiras destructivas, sino a omisiones y suavizaciones que protegen la dignidad ajena.
La tensión inevitable
El escritor argentino identifica así una contradicción fundamental: la paz consigo mismo demanda franqueza brutal; la paz con otros demanda tacto selectivo. Vivir significa navegar constantemente entre estas dos exigencias incompatibles, sin poder satisfacer completamente ninguna.
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“Para nosotros, los valores universales como la justicia, la moral y la paz no se pueden negar, y por eso buscamos el restablecimiento de la verdad histórica.”
“Mi deseo es poner en aborrecimiento de los hombres las fingidas y disparatadas historias de los libros de caballerías”
“La ciencia puede descubrir lo que es cierto, pero no lo que es bueno, justo y humano”
“Terrible es el error cuando usurpa el nombre de la ciencia”
Más frases de Adolfo Bioy Casares
“La eternidad es una de las raras virtudes de la literatura.”
“El recuerdo que deja un libro a veces es más importante que el libro en sí.”
“Creo que parte de mi amor a la vida se lo debo a mi amor a los libros.”
“El mundo atribuye sus infortunios a las conspiraciones y maquinaciones de grandes malvados. Entiendo que se subestima la estupidez.”